Se habla mucho del famoso shadow ban, ese castigo fantasma por el que tus vídeos dejan de tener visualizaciones de la noche a la mañana. Pero, casi siempre, esa caída de alcance se explica por los cambios continuos del algoritmo y por algunas malas prácticas que se pueden corregir.
A veces nos obsesionamos con publicar por publicar, bajando la calidad o reciclando vídeos con marcas de agua de otras plataformas. Los algoritmos penalizan el contenido repetitivo o que no retiene a la audiencia. Antes de culpar al shadow ban, conviene revisar si nuestros primeros segundos siguen enganchando o si estamos aburriendo a nuestro público.
¿Habéis sufrido una caída repentina de visitas en vuestras cuentas de empresa? ¿Qué os ha funcionado para recuperar alcance?