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Entrevista a Ripollés

por Miguel García Torres

 

En Marketing Audiovisual también tenemos un espacio para aquellas figuras que en su día fueron emprendedores y tuvieron éxito. A continuación, dejamos la transcripción de la entrevista en audio a Ripollés, un artista que ha dado a conocer a la provincia de Castellón gracias a un gran número de obras. Este pintor y escultor debe ser tratado como una marca en toda regla, pues sus piezas son reconocidas a lo largo de todo el mundo gracias a su peculiar estilo colorista, amorfo y surrealista.

MARKETING AUDIOVISUAL: Buenos días señor Ripollés, como pintor y escultor, ¿se siente completamente responsable de cada una de sus obras?

RIPOLLÉS: Siempre eres tú el responsable, nunca puedes acusar en la vida a la sociedad ni a nadie. Hay de ellos que se excusan en personas, siempre eres tú el responsable de tus actos y de tus cosas. Entonces a mi cuando me piden me da igual que me pida el Presidente del Gobierno, que me pida un ciudadano que me ve por la calle y me dice: “Señor Ripollés, por favor quería conectar con usted porque quiero…” Pues mire usted, lo que usted quiere yo no se lo puedo resolver. “Es que quiero un cuadro y quisiera una escena…” Mire usted, no puedo, usted ve mi trabajo cuando haya y si hay algo que se adapta a usted, pues nos ponemos de acuerdo si es posible, y si no pues como dicen, San Antonio. (risas)

MARKETING AUDIOVISUAL: (risas) ¿Cree que en Castellón hay una oferta cultural rica?

RIPOLLÉS: Cuando yo era pequeño había una librería y ya está. Ahora pues hay una oferta cultura del verdad magnífica. El ser humano siempre pide, siempre pide, es pedidor y me parece muy bien, porque es una manera de ir cambiando las cosas. Pero tiene una oferta cultural Castellón de verdad que a mi me da una sorpresa muy agradable cada año.

MARKETING AUDIOVISUAL: ¿Se siente limitado como artista frente a otros profesionales?

RIPOLLÉS: Como no tengo yo ese talento que tienen otros que son capaces de hacer lo que les piden, yo tengo que hacer lo que puedo, lo que se me ocurre y resolverlo como puedo, no cómo quisiera, y menos cómo quieren los demás. Entonces si coinciden con lo que hago, y claro, como no sé, no tengo miedo de hacerlo mal. Pues me dicen: “ oye, ¿este tío qué hace?” Pues lo que puedo (risas) No me preocupa decir: “Su obra máxima no la haré nunca en la vida”, lo que yo quisiera, imposible. “¿Y por qué sigues?” Yo que sé, porque necesito seguir, porque necesito seguir, pero yo ya sé que eso que dicen de “mi obra cumbre”, pues yo ya sé que no la haré.

MARKETING AUDIOVISUAL: ¿En qué momento de su vida surgió su pasión por el arte?

RIPOLLÉS: Pues desde que yo salí de pequeñajo y empece a meterme, o me empezaron a meter dentro del mundo del arte, mi obra se fue siempre, como era una galería de estas famosísimas en el mundo pues el trabajó empezó a irse a Estados Unidos, Japón y por toda Europa, por donde está el dinero. Los artistas son como las gallinas, a donde tiran de comer allí van a picar. Y si no, no se puede uno desarrollar porque el arte cuesta dinero. Y en mi caso yo soy un vendedor de libertad, no vendo nada más, porque lo que vendo es hierro, vendo bronce, vendo madera, vendo resina, vendo pintura, vendo lo que vendan los demás, las demás personas. El hierro, bronce, mármol, cristal, es sobre las materias sobre las que trabajo. Pues eso es lo que vendo, eso lo vende cualquiera, cualquiera vende pintura, o vende bronce, o vende cristal y ponen cristales a las industrias, a los edificios, cristaleros que llaman. Vender materia, pero cuando manipulo la materia, ¿qué es lo que yo aporto? Yo aporto libertad únicamente, a mi si me quitan la libertad no sé hacer nada, nada, soy un inútil. Ahora si me dan barro, me dan mármol, me dan cristal, me dan pinturas y me dejan, pues entonces yo sirvo de algo, porque como actúo libremente porque no sé, actúo con plena libertad, pues vivo en libertad y vendo otro tipo de mi libertad, nada más. Uno se lleva una pieza pequeñita, un trozo de libertad más pequeño. Si se la lleva más grande, más cantidad de libertad, digo yo. (risas) Claro, vienen los místicos y dicen: “No, una obra pequeñita puede ser tan buena o superar a una grande”. Sí que es verdad, no se trata de tamaños, pero en este caso pues cuando uno se tiene que entender con alguien le tiene que decir: “¿Qué vale esto?” Y le tendré que poner precio.

Esperemos que os haya gustado esta entrevista. En Marketing Audiovisual seguiremos apostando por contar con las opiniones de aquellas personas que son una referencia dentro de un mercado. Os dejamos con nuestro lema.

“Siempre tienes algo que aportar”

Hasta pronto…

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