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SALVAR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE JULIA CAGÉ

por Miguel García Torres

El siguiente ensayo que ofrecemos en Marketing Audiovisual pretende funcionar como análisis valorativo de la situación actual por la que atraviesa el periodismo así como de crítica y reseña del libro de Julia Cagé. Para llevarlo a cabo trazo una serie de líneas (puntos clave) que la misma autora desarrolla y que en mi caso utilizaré para ampliar con ejemplos actuales y otros.

El poder en manos de unos pocos:

La concentración del poder en pocas manos es un tema que siempre está vigente. Así se llega a una necesidad de recurrir a modelos alternativos que permitan evitar el control de los diarios por parte de los grandes accionistas. En otras palabras, se debe repensar esos modelos y adaptarlos a la era digital. El objetivo del libro es poder describir un nuevo modelo de sociedad de medios de comunicación que pueda ser adaptado al siglo XXI.

Medios de comunicación como mercancía:

Vivimos en una sociedad de la información, pero la calidad en sí se ha degradado en beneficio del flujo continuo de noticias. Los medios de comunicación no deberían ser considerados como una mercancía, pero la desconfianza hacia los diarios, periodistas y dueños no es algo nuevo. Los diarios tradicionales han perdido en todos los terrenos y en general los medios de comunicación están en crisis. Así, se debe proponer un modelo de gobernanza y de financiación que permita a los medios de información sobrevivir. Por citar un ejemplo, el actual sistema de financiamiento alternativo crowdfunding se está convirtiendo en una forma de incentivar la financiación participativa.

La publicidad cada vez tiene una mayor importancia dentro de la prensa, pero tampoco representa el medio de subsistencia. Cada vez se reduce más el gasto publicitario en todos los soportes, aunque de alguna forma la publicidad también garantiza cierta independencia de los medios, eso sí, es inevitable que también sean considerados como mercancías. Además del gasto o inversión cabe decir que los ingresos publicitarios han disminuido considerablemente incluso antes de la crisis. Se puede destacar algo positivo de todo ello y es la creciente voluntad de innovar en cuanto a oferta publicitaria. Si se desploma la publicidad muchos modelos de negocio terminan yéndose a pique también, aunque bien es cierto que eso puede fomentar una mayor competencia.

La cultura digital en detrimento del periodismo clásico:

En la actualidad las pantallas invaden nuestras vidas. En tiempos de periodismo digital donde la información nos observa y está por todas partes, existen numerosos productores de contenidos. Poco a poco se va pasando a un modelo más encarado al infotainment e incluso al entertainment más que al de la información estricta. La información como bien público se va diluyendo cada vez más según el periodista que la produce. La cultura digital pone de manifiesto una realidad más que evidente: el número de periodistas cada vez es menor.

Los recortes en prensa:

La culpa de la reducción de los efectivos en prensa no se debe a la aparición de Internet o a la crisis del 2008. En parte esto se debe a que la prensa escrita poco a poco va migrando a otros soportes que atraigan mayores ingresos publicitarios. Sí, cada vez son menos los periodistas por periódico, pero también es cierto que toda empresa siempre busca minimizar los costes, por lo que reducir la plantilla de trabajadores es uno de los recursos más frecuentes.

Los medios de comunicación van apostando cada vez más por contar con periodistas web que trasladen contenidos del medio tradicional al medio online o web. Empresas como BuzzFeed comienzan a ganar notoriedad y a contratar a periodistas que solo trabajan de forma online. La revolución digital adquiere una

mayor importancia en el mundo de la comunicación, no obstante hay que decir que los recursos son limitados pese a las innovaciones tecnológicas. Cada vez son más los periodistas que acaban siendo despedidos o reemplazados por informáticos con buen dominio de JAVA. Esta situación lleva a un panorama en el que cada vez más se cierran oficinas en el extranjero, se despiden corresponsales y se degradan más la calidad de los contenidos.

Ayudas al sector:

Las ayudas en el sector periodístico están a la orden del día, más cuando es el propio apoyo del Estado el que hace que una empresa sobreviva. Los subvenciones estatales muchas veces son la mayor fuente de financiación, pero se puede decir que la prensa no es un sector muy beneficiado sino que tiene menos impuestos o más bajos que el resto. En ocasiones el problema es hacer que los medios de comunicación se puedan beneficiar de un estatus legal y fiscal favorable, por lo que reformar las ayudas a la prensa se convierte en algo necesario. Por otra parte, la información que se proporciona a los ciudadanos nunca debe dejarse en manos del mercado o de otro agente que pueda distorsionarla.

La precarización también salpica el entorno digital:

El aumento de los contenidos en línea preocupa a los profesionales del sector. Cada vez más los diarios se ven sometidos a una mayor reducción de costes en detrimento de la calidad, por lo que muchos se muestran pesimistas y ven un futuro laboral lleno de robots periodistas. De hecho, muchos diarios y periódicos deben recurrir a la venta de suplementos para sobrevivir. Aún así, no hay que olvidar que Internet se sigue alimentando del papel y que no todos los grandes se mantienen en la cúspide, véase si no el caso de Google News. Este último ejemplo me llama la atención porque era un sitio web basado principalmente en noticias de agencias. Pese a que la información fuera rápida y precisa, el gigante de Google tuvo que recular dado que no le era rentable mantener este portal.

A pesar de que el sector atraviese malos momentos tanto a nivel de ventas como de inversión publicitaria, el número de periodistas para constituir una producción sigue siendo más o menos el mismo. En otras palabras, los costes fijos de producción son parecidos pero en ocasiones se exige demasiado al personal y acaban convirtiéndose en profesionales multitarea.

Apostar por un nuevo modelo de negocio: el auge del crowdfunding

A veces el incremento de la competencia deriva en un mercado más homogéneo debido a los numerosos recortes de personal y a la necesidad de los periódicos de realizar artículos más cortos y reducir la parte informativa en los temas tratados. Para garantizar la calidad informativa a menudo es hasta necesario plantearse la limitación de la competencia como algo fundamental. Al fin y al cabo, que existan más medios no significa que sean mejores. Sin embargo, hay empresas que apuestan también por invertir y contratar mientras experimentan en la era digital sin despegarse de lo tradicional. Hallar un modelo de negocio solvente no es fácil, pero para nada es una mala idea el reflexionar y contar con un tiempo para desarrollar el adecuado.

La era de Internet y el crowdfunding nos lleva a plantear una idea de negocio más allá de la ley del mercado. Los medios de comunicación no deben ser tratados como meras empresas, de lo contrario pierden el rigor informativo que se supone que les caracteriza. Proporcionar una información independiente y de calidad alejada de la ley del mercado debe ser una prioridad para cada medio. En este aspecto, destaca la propuesta que propone la autora de partir de un nuevo modelo económico y jurídico para los medios de comunicación del siglo XIX que apueste por ir más allá.

Este nuevo modelo de la sociedad de medios de comunicación permite entre otras cosas proteger los derechos de voto de los accionistas y dotar a los pequeños contribuyentes de poder. En base al capital y poder, la sociedad de medios de comunicación propone un sistema intermedio a través de un carácter ilimitado de las donaciones. Así, los accionistas son aquellas personas que contribuyen al capital social de estas sociedades, aunque no reciban dividendos o recuperen su aportación.

Este nuevo modelo de sociedad también propone el derecho de voto, el cual permite atraer un mayor número de lectores que pueden además participar en este sistema de financiación. De tal manera, los fundadores no tienen que recurrir a ningún fondo de inversión y finalmente consiguen reunir el capital necesario para crear la empresa. Son varias las ventajas que se extraen de esta sociedad de medios de comunicación. La primera de todas es la de poder ofrecer un nuevo lugar a lectores y trabajadores con la posibilidad de convertirse en accionistas. Por otra parte, se limita el poder omnipotente de aquellos grandes accionistas, lo cual hace que haya una mayor igualdad dentro de la empresa.

El crowdfunding se extiende como nueva forma de encontrar financiación. Imagen: Sesocio.com

Un modelo sin ánimo de lucro:

Otra forma de ser más independiente como medio de comunicación es optar por un modelo de negocio sin ánimo de lucro. La mayoría de los medios de comunicación sin ánimo de lucro suelen ser muy pequeños, por lo que en el caso de las empresas de periodismo tratan siempre de centrarse en un nicho de mercado muy reducido a través de temas muy concretos. El mejor ejemplo que podría situar en este contexto es mi idea empresarial de tener una web enfocada al marketing audiovisual (www.marketingaudiovisual.com). Este proyecto no tiene coste alguno salvo el dominio y hosting que pago de forma anual (88 euros). La única pretensión que tiene esta página es la de servir como portafolio y ensayo académico que pueda orientar a muchas personas.

Conclusiones:

Salvar los medios de comunicación” trata de forma elocuente aquellos aspectos que condicionan el modelo de negocio periodístico actual. La crisis de la prensa de papel tan solo es el punto de inicio, el futuro no está establecido y nadie puede saber qué formas van adoptar los medios de comunicación. Podemos intuir o tratar de aproximarnos a lo que acontecerá, aunque una cosa es segura: habrán empresas que sobrevivan y otras que no. Para un periodista el reto siempre es seguir produciendo y bajo todas las formas, aunque lamentablemente la información no siempre es de calidad, libre e independiente.

Este libro habla más allá de la cobertura, soporte e industria de la que se depende. Julia Cagé hace un especial hincapié en todo lo que conlleva esta nueva forma de sociedad de medios de comunicación sin ánimo de lucro. La solución pasa por gozar de un tratamiento específico por parte del Estado que reconozca la proporción de un bien público. La autora apuesta así por medidas como el poder ofrecer un marco legal y fiscal más ventajoso, ampliar el beneficio del IVA reducido a los diarios, o el que a mi juicio es el más importante, el poder permitir a estos medios el acceso al estatuto de fundación y disfrutar del beneficio del mecenazgo. Por supuesto, no debe haber ningún tipo de intervencionismo por parte del Estado o del propio mercado, por lo que el desarrollar un nuevo estatuto que sea más flexible se hace indispensable para la creación de nuevas cabeceras o de sitios de información. Ir más allá de los medios de comunicación tradicionales y expresar nuestro derecho de voto y poder político hace que uno se encuentre más motivado a la hora de formar parte de esta nueva sociedad.

Esperemos que os haya resultado interesante este aporte. Recordad que en Marketing Audiovisual solemos hacer reseñas de libros relacionados con el ámbito de la comunicación, muchos de los cuales nos pueden ayudar a emprender y/o tener conciencia acerca de lo que está pasando en este mundo tan globalizado. Os dejamos con nuestro lema como despedida.

“Siempre tienes algo que aportar”

Hasta pronto…

BIBLIOGRAFÍA:

http://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/salvar-los-medios-de-comunicacion/9788433963963/A_493

 

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