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El periodismo orquesta y sus consecuencias

por Miguel García Torres

 

Hoy es un día para la reflexión en Marketing Audiovisual, un momento de crítica sobre la profesión del comunicador en la España actual. El siguiente artículo de opinión pretende reflejar una realidad basándose en la perspectiva de un estudiante de periodismo con experiencia en el sector. Como algunos podréis intuir, la persona en sí soy yo. Esperemos que el siguiente post ayude a concienciar a todos aquellos que luchan por una profesión digna como el periodismo. 

Las redes sociales suponen una gran oportunidad para los jóvenes graduados en periodismo. Internet abre un abanico laboral inmenso, pero también puede devaluar la labor del profesional. Dentro de un mundo en el que existe una necesidad constante de actualización, lo viral se vuelve imprescindible y al periodista le toca tratar cualquier tema que llegue a sus manos. Así, surge el denominado “periodista orquesta”, perfil profesional que tiene la obligación de abarcar cualquier tema de actualidad sin poder profundizar o especializarse en un área determinada.

Las nuevas herramientas de comunicación se están convirtiendo en fuentes de información, tanto es así que incluso llegan a tener mayor impacto que los medios tradicionales. A pesar de ello, el periodista sigue estando presente aún cuando le toca cambiar su forma de trabajo. El intrusismo laboral en esta profesión es preocupante, cada vez hay más “periodistas ciudadanos” que tratan de informar a la ciudadanía sin haber estudiado la carrera. Tampoco ayuda el contexto de crisis actual, por lo que el periodista profesional termina convirtiéndose en un “todoterreno” capaz de hacer de todo.

Los estudiantes del grado ven un panorama desolador, saben que el periodismo especializado va perdiendo valor y que la única forma de destacar frente a los medios de comunicación generalistas es apostando por convertirse en expertos en temas concretos. Así, muchos jóvenes se convierten en referentes informativos a través de blogs, webs y perfiles sociales, encontrando nuevas formas de financiación online que hacen que este modelo se expanda con rapidez. No obstante, la gran mayoría descuidan la función de saber filtrar la información y generar contenidos nuevos, algo que a priori sí cubre la figura del periodista profesional.

Internet ofrece grandes ventajas, los medios 2.0 aportan más fuentes de información a los periodistas, así como múltiples recursos que ayudan a elaborar artículos con mayor precisión. Por otro lado, es aconsejable hacer un buen uso de esta herramienta para no caer en la tentación de confiar en todo lo que encontramos en este medio.

La precarización laboral es un punto que afecta a los miles de jóvenes que se gradúan cada año. Ni los principales diarios de España son capaces de mantener entre sus filas a un gran número de profesionales capacitados para ejercer esta labor, pues muchos acaban siendo despedidos y posteriormente reemplazados por los “periodistas orquesta”. El informador actual debe conocer a fondo la edición impresa y digital, tiene que saber adaptarse a las nuevas formas de comunicación social y escribir sobre diversos temas. No importa tanto la especialización del contenido sino su divulgación, de ahí esa constante necesidad por producir un gran número de entradas y estar al corriente de todo.

La convergencia digital requiere de gente experta capaz de trasladar y adaptar el contenido al medio web. Cada vez son más los becarios que sustituyen a aquellos profesionales que dejan reposar el trabajo para darle color a posteriori. Importa la rapidez, colaborar con diversos suplementos, ser capaz de encargarse de la cobertura para secciones enteras, y sobre todo, tratar de ser políticamente correcto para no espantar a posibles anunciantes.

La esencia del periodismo orquestal se encuentra en la idea de tratar de contentar a todos utilizando el mínimo número de recursos posibles. Cada vez son más los periodistas acomodados de grandes medios quienes ven peligrar sus puestos, aunque la realidad nos muestra que los directivos siguen siendo prácticamente los mismos. Estas figuras aposentadas y todopoderosas juegan con la ilusión y esperanza de miles de jóvenes graduados, es más, no les importa el destino del periodismo mientras sigan siendo intocables.

Hacer periodismo de calidad parte de uno mismo, cada joven que estudia esta carrera es libre en tomar la decisión de seguir o no el modelo periodístico actual que imponen los grandes magnates. Eso sí, afecta y mucho el saber que los recortes de personal y presupuesto nos condicionan a convertirnos en periodistas orquesta. Asumir el rol o no depende de cada uno.

El grado de periodismo al igual que la profesión requiere de una actualización constante. Todo estudiante que acaba la carrera necesita adquirir nuevas habilidades para mantenerse al día en su profesión. Años atrás nadie pensaba en la necesidad de utilizar las redes sociales como herramienta de trabajo. A día de hoy no solo se requiere hacer uso de ellas, sino que también se le exige al profesional el saber manejar cámaras de vídeo, realizar fotografías, locutar sus trabajos, etc. El periodista orquesta se consolida gracias a esa necesidad empresarial de conseguir a un profesional que sea capaz de producir toda la pieza informativa.

Sí, cuanto más preparado estés en las nuevas tecnologías, más posibilidades tendrás de encontrar empleo. A veces el ser más competente puede producir una mayor desigualdad, tan solo hay que pararse a analizar el número de despidos tras la aparición del periodista orquesta. ¿Qué medio de comunicación va a contratar a un cámara o fotógrafo teniendo la oportunidad de contar con el servicio de un profesional que sea capaz de cubrir, grabar y editar la noticia? Así es el juego de las empresas periodísticas, especialmente las grandes, ahorran costes, despiden a un gran número de profesionales y sacan a la luz productos mediocres.

En España a la precarización de esta profesión se le suma el paro juvenil, un azote tan grande del que muchos carroñeros saben sacar provecho. Así, muchos se ven en la necesidad de acudir a los grandes medios para ofrecer sus servicios como freelance, un primer paso en la confección del periodista orquesta.

Saber emocionar es imprescindible, a día de hoy no vende el ser capaz de informar con precisión. Cada joven que se gradúa debe ser consciente que tiene muy pocas posibilidades de terminar ejerciendo en su profesión, por ello debe ser capaz de abarcar todas las disciplinas posibles e indagar en nuevo estilo que sea ameno y visual. En definitiva, tiene que dominar todos los campos de la profesión y renovar sus conocimientos. 

Esperemos que os haya gustado esta entrada de Marketing Audiovisual. Recomendamos encarecidamente el siguiente reportaje que realicé años atrás sobre el nuevo periodismo y sus consecuencias. Os dejamos con nuestro lema:

“Siempre tienes algo que aportar”

Hasta pronto…

 

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