Compartir


LA NEGOCIACIÓN COMO BASE DEL SALARIO

por Miguel García Torres

Negociar un salario antes de empezar a trabajar resulta una tarea complicada y comprometida. En Marketing Audiovisual queremos hacer que cualquier persona pueda tener una ligera idea de lo que supone entablar una discusión pacífica en torno a una subida salarial. La vergüenza no tiene que ser nada más que un reto que debamos superar, de tal forma que podamos adquirir un poder de convicción frente al entrevistador que reflejemos sin dudar. Especialmente resulta complicado el acordar el salario cuando acudimos a nuestra primera entrevista, pero eso nos puede incluso ayudar a establecer una mayor relación de confianza con la empresa. Aunque parezca inverosímil, es mejor ir de frente con las ideas claras y hablando con quien corresponda que mostrarse dubitativo y dialogar con quien no toca.

Lo que se aconseja principalmente es no tratar de negociar el salario sin antes saber todas las condiciones que te ofrecen en el momento de ser entrevistado, de lo contrario puedes salir perjudicado y no lograr el puesto de trabajo. Una vez has superado la entrevista y la empresa cree que eres el candidato perfecto, tendrás que poner las cartas sobre la mesa para ver si eres capaz de saber venderte, más si tienes otras posibles ofertas aparte.

El primer consejo es que nunca trates de sacar el tema demasiado pronto, ya que tarde o temprano será el entrevistador quien te detalle las condiciones. En el caso contrario, deberás encontrar la manera y momento adecuados para hacer la pregunta. Lo triste de algunas empresas es que no son serias a la hora de informar a sus trabajadores y detallar todas las condiciones laborales. Por lo tanto, si ante todo eres una persona que no tiene la necesidad de tener un trabajo con urgencia, te recomiendo que seas flexible pero siempre imponiendo una seriedad y disciplina, de manera que la empresa sepa que tienen ante sí a un candidato formal y cualificado.

El segundo consejo es que te informes de los sueldos que se pagan en el sector en el que vas a ofertarte como trabajador. Es necesario saber situarse en un baremo para poder exigir una cantidad adecuada a tus pretensiones y puesto que te adjudican. Es muy común ver a gente que termina metiendo la pata a la hora de negociar, más cuando desconocen el mercado en el que se mueven, por lo que informarte de los salarios que cobran los trabajadores de tu mismo rango o perfil viene muy bien, más si también eres conocedor de la situación económica por la que atraviesa la empresa.

El tercer consejo es que evites mencionar una cantidad de dinero en concreto, eso te permitirá no asustar al entrevistador o parecer un pobre iluso que se valora por encima de las posibilidades del propio entorno empresarial. Lo mejor que puedes hacer es decir lo que te gustaría conseguir o aspirar a con la cantidad de dinero que vayas a percibir.

El cuarto consejo pondrá a prueba tu flexibilidad, y es que debes dejar atrás la testarudez para centrarte en buscar ofertas de trabajo variadas, escuchando siempre todas las posibilidades que se te ofrezcan. Siempre tienes que estar disponible y accesible para recibir contraofertas de todo tipo, por lo que deberás saber tener calma y no imponer siempre tu criterio a la hora de transmitir una opinión o idea. Ser flexible puede brindarte todo tipo de beneficios a nivel económico como social.

Uno de los consejos más importantes es que debes dar a tu trabajo un valor, por lo que tienes que estar capacitado de saber exigir lo que te corresponde cuando corresponda. Para llegar al objetivo de lograr un contrato que se ajuste a tus pretensiones deberás tener dotes de negociación. Una vez vistos los objetivos marcados para exigir un mayor sueldo, pasaremos a las razones que deben impulsarte a negociar el aumento. La negociación es una de las situaciones más complejas en toda trayectoria laboral, pero no olvidemos que es sin lugar a dudas una de las más importantes.

Cada trabajador tiene que ser un jugador que disponga de las mejores cartas para lograr un objetivo o meta final. Con objetivo me refiero a un propósito a corto plazo, mientras que la meta siempre será a largo plazo. Existen numerosas razones por las que negociamos un aumento de salario, las más comunes suelen ser:

1- Cuando nos ofrecen un trabajo en otra empresa.

2- Cuando se nos ofrece la posibilidad de desempeñar una mayor responsabilidad en un nuevo puesto laboral.

3- Cuando tu trabajo te obliga a realizar una gran cantidad de viajes.

4- Cuando el horario te impide almorzar o comer fuera de tu ámbito laboral.

5- Cuando realizas horas extras y tienes que trabajar más tiempo de lo estipulado.

 

Así encontramos una serie de circunstancias personales que a toda persona le puede llegar a suceder en su vida, aunque viendo los tiempos que corren parece ser que la prioridad no es exigir un salario adecuado sino encontrar trabajo. Recientemente me vi en la situación en la que una empresa me ofreció una posibilidad de futuro excelente, todo ello gracias a un empleo de calidad que ha mejorado las condiciones previas salariales que me ofrecía otra empresa por desempeñar la misma función. Agradezco con toda la sinceridad la oportunidad que se me ha brindado, abriendo una puerta hacia un camino que ya no parece ser tan negro. No olvidemos que todo el mundo vale para algo en esta vida, y que por lo tanto debemos ser más exigentes con las empresas que nos contraten.

Cada persona tiene un valor y el valor añadido se consigue cuando el empresario sabe sacar lo mejor de cada uno de sus trabajadores para el conjunto global de la empresa. De nosotros depende que en el día de mañana no tengamos unas condiciones laborales dignas. A ninguna persona de este mundo le interesa vivir para trabajar sino trabajar para vivir.

Esperemos que hayáis disfrutado con esta entrada, a continuación os dejamos un interesante vídeo de Pablo Tovar que nos desvela algunos detalles sobre la buena negociación. En este mini curso aprenderás cómo y cuándo negociar tu salario. Puedes encontrar más información en su web Cuánto quieres cobrar.

 

Así nos despedimos con nuestro lema, recuerda tenerlo presente siempre que puedas, especialmente en esos momentos en que te sientes decaído.

“Siempre tienes algo que aportar”

Hasta pronto…

Facebook Comments